El Balneario de Lanjarón, ubicado en el Parque Natural de Sierra Nevada, ofrece a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la belleza de La Alpujarra granadina.
La historia de Lanjarón está íntimamente ligada al agua. Su nombre no es casualidad: proviene de la terminología árabe “Al-lancharon”, que significa literalmente “campo de fuentes saludables”.
Fue un grupo de colonizadores bereberes quienes se asentaron en esta zona en el siglo XI y bautizaron el lugar, aludiendo a la notable presencia de manantiales. Desde entonces, la economía, la cultura y las costumbres de sus habitantes han dependido de este líquido elemento, convirtiéndose en un enclave de excepción entre la costa y las montañas.
Lanjarón tiene una historia convulsa. Tras ser ocupada por los cristianos en 1490, la leyenda cuenta que el famoso caudillo morisco, el Capitán Negro, se hizo fuerte en el castillo de Lanjarón con 300 hombres. Tras el ataque cristiano, prefirió lanzarse desde lo alto de una torre antes que rendirse.
Pero el milagro terapéutico llegaría más tarde. El descubrimiento de las propiedades curativas de sus aguas se debe a la casualidad y a un fraile capuchino. Desesperado por un fuerte dolor de estómago, el religioso probó el agua de una fuente considerada insalubre. Al experimentar una notable mejoría, nació la fama de lo que hoy conocemos como la Fuente Capuchina. Posteriormente se descubrieron otras fuentes como la Capilla, San Vicente y Salud, conformando una tradición hidropínica que alivia dolencias de estómago, hígado y riñón.
La explotación moderna de estas aguas comenzó en el siglo XIX de la mano de la duquesa de Santoña, quien invirtió para transformar las ruinas en un balneario moderno. Sin embargo, un terremoto en 1884 lo destruyó casi todo.
Fue la familia Carrillo quien retomó el proyecto, construyendo buena parte del actual balneario y, sobre todo, apostando fuerte por el embotellado del agua. Gracias a ellos, el nombre de Lanjarón se volvió universal. En 1993, la multinacional Danone se hizo cargo, y en 2005 el balneario pasó a manos de un grupo inversor andaluz que lo ha reactivado, convirtiéndolo en uno de los centros termales más visitados de Andalucía.
Hoy, el complejo termal, que espera la construcción de un hotel de cuatro estrellas, y la planta envasadora (que cede parte de sus beneficios al Ayuntamiento para fines sociales) marcan el buen rumbo económico del pueblo.
El Aquatherma Lanjarón es el circuito lúdico y termal más grande de Andalucía.
Con opciones de alojamiento que van desde hoteles de dos a cuatro estrellas, el balneario proporciona tratamientos termales, piscinas, circuitos y la posibilidad de descubrir el Jardín Secreto.
La reputación del balneario se basa en sus seis manantiales mineromedicinales, cada uno con propiedades terapéuticas únicas.
La gastronomía saludable es una parte integral de la experiencia, complementando los programas termales con aguas directamente extraídas de los manantiales..
Este balneario está diseñado para disfrutar en solitario, en pareja, en familia o con amigos.
Desde Granada, toma la A-44 en dirección a Motril durante 30 km y toma la salida 164 hacia Lanjarón/Órgiva/Alpujarras.
Llegarás en unos 45 minutos.
No puedes ir a Lanjarón sin visitar el Museo del Agua, una iniciativa promovida por la Junta de Andalucía que explica todas las funciones que ha tenido el agua a través de la historia y su relación con el municipio.
Pero Lanjarón es también geografía pura. El municipio tiene un desnivel de casi 3.000 metros: mientras el sur apenas roza los 200 metros, el norte se eleva hasta los 3.152 metros en Sierra Nevada. Este relieve variado, enmarcado en el Parque Nacional, ofrece espacios naturales de gran interés.
La ubicación de Lanjarón además es estratégica para múltiples escapadas:
Si tienes suerte de visitar Lanjarón en junio, no te pierdas las Fiestas de San Juan, donde el culto al agua llega a su punto álgido con la famosa “carrera del agua” (prepárate para mojarte). En otoño, destaca La Castañada, con castañas, anís y las típicas gachas.
Y antes de irte, pasea por el barrio de Hondillo, con sus callejuelas adornadas con flores, y compra un recuerdo de su artesanía tradicional del mimbre.
El edificio actual data de 1928, época de gran apogeo de Balneario de Lanjarón.
En 2012 se crea el Hotel Balneario, para facilitar el alojamiento sin tener que salir del recinto del propio balneario.
El edificio del hotel aprovecha las antiguas instalaciones de la planta embotelladora.
Con un diseño moderno, contrasta con el edificio del balneario.
Cuenta con 122 habitaciones.
Además de acceso al balneario, el hotel dispone de piscina al aire libre, jardines y dos pistas de tenis.
El restaurante ecológico completa los programas saludables, con su cocina elaborada con productos de la tierra y ecológicos (en colaboración con la cooperativa de productores ecológicas Las Torcas).
Entre las instalaciones de las que dispone el Balneario de Lanjarón, se pueden destacar la piscina dinámica, el flotarium, el circuito de Termas Al Lanchar y el Jardín Secreto, un espacio abierto donde se ofertan distintos tratamientos.
Un servicio médico especializado en hidroterapias y en nutrición supervisa los tratamientos y diseñan programas termales personalizados.
Los manantiales de Lanjarón
La falla de Lanjarón, frontera entre los parajes naturales de Sierra Nevada y la Alpujarra, da nacimiento a una serie de manantiales.
En concreto, el Balneario Lanjarón se sirve de seis manantiales de aguas mineromedicinales.
Tratamientos con aguas en bebida
Aguas para baños
Por su parte, indicada para baños es el agua que brota del Manantial El Salado, de carácter sedante y mineralización alta (clorurada, sódica, cálcica, magnésica y ferruginosa).
Será en época mozárabe cuando los habitantes de la zona disfruten por vez primera de las aguas y la bauticen con el nombre de Lanjarón.
Sin embargo, es en el s. XVIII cuando tiene lugar el descubrimiento médico de las propiedades de las aguas y, desde el s. XIX, la explotación del establecimiento se dará de forma continuada.
Los manantiales de Lanjarón. La falla de Lanjarón, frontera entre los parajes naturales de Sierra Nevada y la Alpujarra, da nacimiento a una serie de manantiales.
En concreto, el Balneario Lanjarón se sirve de seis manantiales de aguas mineromedicinales.
Masajes
Masajes: manuales, con cañas de bambú, con piedras calientes, quiromasaje, reflexología podal, drenaje linfático…
Tratamientos
La carta de tratamientos es amplia:
También se ofrecen tratamientos de estética termal (estética facial termal, mascarilla nutritiva natural termal, presoterapia y envolturas) y termoterapia-parafango (aplicación de placas calientes compuestas de barro y parafina (42º C) en una zona concreta del cuerpo con efectos analgésicos).
Tratamientos específicos para niños y mamás
El programa “Juega con el Agua” está dirigido a niños entre 4 y 10 años, acompañados.
Es un programa de iniciación para ayudar a los más pequeños a descubrir cómo divertirse con el agua.
Consta de baño de burbuja, ducha circular, reposo y agua en bebida.
El Programa prenatal busca proporcionar a la mujer embarazada relajación, mineralización y tonicidad muscular con vista al parto.
Está especialmente indicado para la mujer en 2º o 3º trimestre de embarazo.
Se puede llevar a cabo en 1 o 2 días. Incluye, dependiendo del programa elegido: ejercicios prenatales, baño de inmersión, masaje prenatal, flotarium…
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