¿Qué es la cromoterapia?

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Autora: Naza Megías
Ficha actualizada el 08/12/2021
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Cromoterapia

¿Te has preguntado alguna vez qué es la cromoterapia?

Seguramente habrás visto este tipo de tratamiento cuando has buscado un establecimiento para tu próxima visita a un spa o balneario.

En los últimos años, muchos establecimientos ofrecen a sus clientes tratamientos como la cromoterapia como complemento a los circuitos, masajes y otros tratamientos corporales.

 Pero…

¿En qué consiste exactamente la técnica de la cromoterapia?

En realidad no se trata de una técnica única y cerrada. La también llamada terapia del color es una técnica de la medicina alternativa que utiliza los colores del espectro luminoso y las propiedades que se cree que estos poseen para influir en la mejora del estado de salud física y psicológica.

De esta forma, sostiene que los colores influyen en el estado de ánimo y que las diferentes longitudes de onda de estos generan vibraciones que afectan al cuerpo y la mente.

Hay muchas personas que creen que la salud y la enfermedad están relacionados con una energía transmitida y recibida por el organismo consideran, por lo tanto, que el color y sus vibraciones pueden influir en la evolución (y por lo tanto en la mejora o el empeoramiento) de las enfermedades.

Sin embargo, no está comprobado científicamente que esto sea cierto, por lo que no puede asegurarse.

En principio, la cromoterapia es una técnica inocua, utilizada como complemento y siempre que no dejemos de lado los tratamientos médicos que pueden ayudarnos a sanar o a mejorar y lo mejor es que se puede utilizar junto con otras técnicas.

 

¿Cómo se aplica la técnica de la cromoterapia?

La cromoterapia se puede aplicar de diversas formas, según el vehículo que se utilice para emitir la luz y, por lo tanto, para generar los colores que se utilizarán durante el tratamiento.

Por ejemplo, mediante la visualización de la luz (coloreada) que emiten focos y bombillas (una de las formas más utilizadas), pero también a través de la visualización de telas y tejidos de color, tanto por observación directa de estas como por contacto con las prendas de ropa cuando las llevamos puestas (¿nunca te has vestido de un color concreto porque sentías o querías sentir una emoción determinada?), e incluso mediante la ingesta de agua “informada” con un determinado color o de alimentos de colores seleccionados según el efecto que se quiere lograr.

También se aplica en arquitectura o decoración, mediante el uso del color en estructuras y elementos, mediante cromopuntura, que es la aplicación de un haz de luz del color deseado en los puntos de acupuntura habituales, o visualizando diferentes colores a través de la meditación, de forma que se asocie la sesión a un estado anímico concreto.

La indicación de los colores que deben utilizarse en cada caso concreto va a venir determinada según la interpretación que se haga en cada momento de los colores y las sesiones suelen durar entre 30 y 60 minutos, aproximadamente, según cómo se esté aplicando la técnica.

La duda que se plantea en este punto es cómo determinar la efectividad real de la cromoterapia, dado que la percepción del color está asociada a rasgos culturales y, por lo tanto, subjetivos.

Así, no a todo el mundo le estimula el color rojo y le relaja el azul. Dependerá del entorno y la cultura en la que hayas crecido.

 

¿De donde proviene la cromoterapia?

La terapia del color es una técnica milenaria, que bebe directamente de la medicina china antigua, de la India y la antigua Grecia.

En la India se relaciona con el conocimiento del sistema de chakras, a cada uno de los cuales se le asocia un color.

 A su vez, ese color tiene una función o propiedad determinada en relación con ese chakra y los órganos y emociones que rige o controla

Más tarde, a principios del siglo XX se inician las teorías modernas sobre cómo el color puede ser capaz de sanar el cuerpo y la mente, recibiendo influencias de otras terapias alternativas, como la homeopatía, y también bebe en la psicología del color, que atribuye a cada color la capacidad de generar ciertas emociones.

Así, Alfredo Pérez Sáinz de la Maza, Presidente de la Asociación Española de Wellness y Spa en 2015, aclaraba ese mismo año que la cromoterapia “trabaja sobre la psicología del color con un lenguaje que se puede aprender y que te ayuda a mejorar la salud, el estado de ánimo…”

 Cromoterapia

¿Cómo actúan los colores sobre nuestro bienestar?

En realidad hay muchas interpretaciones de la vibración que cada color puede inducir sobre una persona y, en ocasiones, puede ser que incluso encuentres propiedades contrarias entre sí para el mismo color.

Y es que, como comentaba, la percepción de los colores y las emociones, sensaciones y conceptos que asociamos a cada unos de ellos están muy ligadas a nuestras experiencias culturales y sociales, tal y como ha estudiado largo y tendido la psicología del color.

Incluso se han hecho experimentos para comprobar si realmente, en una habitación pintada de colores fríos la temperatura baja o en una pintada con colores cálidos, sube.

Pero la única conclusión a la que se ha podido llegar hasta ahora es que cuando entramos en una habitación pintada con colores cálidos nuestro cerebro interpreta que hace más calor y cuando entramos en una decorada en tonos fríos, interpreta lo contrario.

Este sería el efecto de los colores primarios y secundarios según los teóricos de la cromoterapia:

 

Rojo

  • Es un color estimulante y transmite fuerza, energía e iniciativa.
  • Se le atribuye la propiedad de calentar el cuerpo, por lo que ayudaría a sentirte más activo y enérgico.
  • Está indicado para las atonías (falta de voluntad o de reacción), para la apatía y, dicen, para la hipotensión y los catarros.
  • Ayuda a superar los pensamientos negativos y a mejorar el rendimiento atlético.
  • Se asocia a la asertividad y también a la agresión, así como al incremento del deseo, de la actividad sexual, de la ovulación y la menstruación.
  • Pero en exceso podría inducir a la irritabilidad, la fatiga y el nerviosismo, por lo que no se recomienda usarlo en casos de ansiedad.

 

Amarillo

  • Es conocido popularmente como el color de la alegría, la claridad y el entusiasmo. El color del astro solar se considera purificante y se le atribuye la capacidad de mejorar la concentración y los reflejos, estimulando el cerebro y despertando la inspiración.
  • Es el color de la comunicación, del aprendizaje, de la flexibilidad y el progreso.
  • Aunque en exceso puede resultar molesto, así que no se recomienda para personas con irritabilidad.

 

Azul

  • Para muchas personas el azul es el color de la calma.
  • Se dice de él que tiene propiedades relajantes (por asociación con el mar, el cielo…) y es un calmante natural.
  • Despierta la intuición y, cuando se combina con el verde, también el talento.
  • Color frío y sereno, despeja la mente y se utiliza para dolencias relacionadas con el habla, la comunicación y la garganta.
  • Sin embargo, en exceso puede resultar triste, así que no se recomienda en casos en que se sufre de melancolía y ensimismamiento.

 

Naranja

  • Los colores secundarios “heredan”, por así decirlo, las propiedades perceptivas de los colores que los generan.
  • Así, el naranja es alentador, optimista y antifatiga. Es enérgico y alegre.
  • Se utiliza como tónico sexual, pero también para el tratamiento del exceso de líbido.
  • Propicia la salud emocional, la comunicación y la creatividad y combate bloqueos mentales. Por lo tanto, se considera que tiene mucha influencia en el intelecto y la forma física. Además, transmite coraje en casos de introversión y es un color que libera cuerpo y mente.
  • Sin embargo, utilizado en exceso puede generar nerviosismo y agitación.

 

Verde

  • Tanto en la psicología del color como en su uso en cromaterapia, el color verde bebe de las propiedades del azul y el amarillo:
  • Calma la fatiga física y mental, al tiempo que se considera un reconstituyente.
  • Es el color del optimismo y la esperanza, relajante, tranquilo y refrescante, y transmite armonía, equilibrio y estabilidad emocional.
  • Estimula la concentración y ayuda con el insomnio, aunque un exceso de verde puede producir depresión y debilidad.

 

Violeta

  • Con la combinación de la energía del rojo y la calma del azul, el violeta es el color asociado a la espiritualidad y a la intuición.
  • Es un color que calma y tranquiliza, favorece la inspiración y la imaginación y ayuda a la meditación, y a la transformación.
  • En cromoterapia se utiliza para disminuir la ansiedad, el miedo, los problemas de memoria y ayuda a la gestión emocional de la cólera o el insomnio.
  • Sin embargo, en exceso puede llevar a la tristeza o la ira.

En conclusión, con los datos que existen hoy en día no podemos afirmar que la cromoterapia sea una técnica capaz de curar enfermedades o mejorar el estado físico.

Pero lo que sí podemos afirmar es que los colores nos provocan emociones y sensaciones y, desde ese punto de vista, la cromoterapia puede ser una técnica que ayude a restituir el bienestar, como complemento a otros tratamientos.

Y, en cualquier caso, de lo que sí estamos seguras es de que si eliges un tratamiento de cromoterapia en cualquiera de los centros que lo ofrecen, disfrutarás de una experiencia diferente y muy relajante.

 

¿Tú ya has probado la cromoterapia?

 

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