Masajes con piedras

Contenidos

Masajes con piedras

Seguro que más de una vez has oído hablar de los masajes con piedras, pero… ¿alguna vez te has atrevido a probarlos?

Dicen que quien recibe un masaje con piedras se engancha y no puede parar de repetir… no en vano es uno de los tratamientos más demandados de los últimos años, pero hasta que llegue ese momento y te decidas a disfrutar de uno, es posible que te estén reconcomiendo las dudas, así que aquí está Sparelajarse para contarte todos los beneficios que te puede aportar este tipo de tratamientos.

Aunque los masajes con piedras, o lo que es lo mismo, la terapia geotermal, son famosos desde hace relativamente poco tiempo por sus efectos relajantes y sus beneficios para la salud (después de que Mary Nelson creara 'La Stone Therapy' en 1993), lo cierto es que esta técnica de origen oriental es milenaria.

La terapia de masajes con piedras permite combinar los masajes con el uso de piedras (calientes, frías o ambas combinadas) con el fin de conseguir la relajación muscular y de que la energía fluya a través del cuerpo para aliviar bloqueos físicos y, dicen, también emocionales.

Las piedras se distribuyen de forma estratégica para lograr el objetivo buscado en la sesión (ya sea disminuir el dolor, relajar los músculos, reducir el estrés…) y se utilizan a diferentes temperaturas, que pueden ir desde los 47-50 grados para las calientes y los 6 u 8 para las frías. Una vez colocadas, el masajista las utilizará para hacer presión o para masajear deslizándolas por el cuerpo y ayudándose para ello de aceites esenciales. ¿No notas cómo te relajas solo con imaginarlo?

Para los masajes con piedras calientes se suelen utilizar piedras de basalto. Este tipo de piedras (la mayoría de origen volcánico) tienen un mayor contenido en hierro que otros tipos de piedras y, además, retienen más tiempo el calor, que van liberando lentamente. Por estas características se cree que podrían aportar más beneficios.

Sin embargo, para los masajes con piedras frías (o para las fases del masaje en el que se utilizan piedras frías), el masajista puede contar con piedras de canto de río, que contienen minerales como el zinc y el fósforo, materiales que pueden tener efectos beneficiosos para mejorar el aspecto de la piel o con piedras de mármol, entre cuyas propiedades está la de mantener temperaturas muy frías que ayudan a crear un efecto de contraste.

¿Alguna vez te han tratado un esguince recomendándote baños de contraste en los que alternes los baños de la articulación en agua caliente y luego en agua muy fría? Alternar durante el tratamiento las piedras calientes y las frías, de forma que se cree un contraste de temperaturas puede ser una gran idea cuando se trata de tratar dolores musculares y articulares debido a dolencias crónicas (aunque los masajes con piedras calientes no están indicados precisamente en esta lesión de los ligamentos, debido a que el masaje es más complicado, menos efectivo y más desagradable en zonas del cuerpo donde sobresalen los huesos… como los tobillos.

Pero el tratamiento con piedras no es solo relajante, además puede ayudarte a mejorar tu salud y aliviar algunas dolencias físicas (y emocionales).

 

Los beneficios de los masajes con piedras

Cuando recibes un masaje con piedras, el mero hecho de sentir cómo se deslizan las piedras por el cuerpo, combinado con la suave presión ejercida por el masajista provoca una relajación profunda y, en consecuencia, la reducción de los niveles de estrés. Y una vez más relajado y con menos estrés… la calidad del sueño se dispara. Vamos, que vas a volver a casa como si estuvieras flotando en una nube y para dormir como un bebé.

Además, la temperatura a la que se aplican las piedras calientes favorece la circulación sanguínea, por lo que otro de los beneficios de los masajes con piedras es el de reducir los dolores crónicos, sobre todo los óseos y musculares, por la acción del calor:

El flujo sanguíneo en la zona aumenta y esto ayuda a reducir los espasmos musculares y a reducir la inflamación, que es lo que produce el dolor. Si después se utilizan piedras frías para crear un contraste de temperaturas, la acción vasoconstrictora del frío no solo contribuirá a recuperar la temperatura corporal, sino que ayudará a tonificar los músculos.

Pero además, uno de los efectos de deslizar las piedras sobre la piel a la vez que se aplica presión es conseguir relajar no solo la mente, sino también las articulaciones y músculos rígidos y doloridos, a la vez que reafirma los tejidos y mejora el estado de la piel.

Las altas temperaturas a las que se aplican las piedras calientes también tiene el efecto de hacerte sudar, así que otro de los beneficios que puedes obtener si te decides por uno de estos masajes es el de eliminar toxinas… a la vez que descansas. ¿Quién puede dar más?

Y por si todo esto fuera poco, también alivia las molestias menstruales. ¿Has utilizado alguna vez una bolsa de agua caliente o un saquito de semillas para disminuir la presión o el dolor durante la menstruación? El útero también es un músculo y por lo tanto la presión, el peso, el efecto del deslizamiento de las piedras sobre la piel y la temperatura pueden serte de gran ayuda para sentirte mejor.

Masajes con piedras

¿Para quiénes son los masajes con piedras?

Esa es una de las mejores noticias que tenemos para ti: casi todo el mundo puede disfrutar de los masajes con piedras y aprovechar sus beneficios (aunque será mejor que hagas caso al consejo que te damos aquí y no te traigas una piedra de tus vacaciones visitando un volcán para ello… por si las supersticiones).

Eso sí, aunque es un tratamiento que pueden disfrutar casi todas las personas, lo mejor es que consultes previamente con tu médico, especialmente si tienes alguna dolencia importante o una lesión muscular u ósea que podría ser más seria de lo que parece.

Y una vez que tengas claro que no hay nada que te impida disfrutar de las piedras calientes, asegúrate de que el masaje lo realizan profesionales que conocen la técnica para que sea lo más efectivo posible y sobre todo para evitar problemas que podrían arruinarte la experiencia como quemaduras.

 

¿Qué contraindicaciones tienen los masajes con piedras?

Lo cierto es que aunque nos encantaría decirte que sí… no todo se puede solucionar o aliviar con los masajes con piedras (aunque, como ya has visto, tiene un buen número de beneficios a explorar).

No obstante, si tienes trastornos hemorrágicos, estás en tratamiento con quimioterapia o radioterapia, quemaduras en la piel o hace menos de 6 semanas que has pasado por una intervención quirúrgica, no es recomendable la aplicación de masajes con piedras.

Además, si tienes hematomas, cortes, quemaduras o raspaduras es mejor que esperes a que estén curadas para optar por un masaje con piedras, para evitar que la temperatura te haga la experiencia desagradable o incluso que pueda provocarse una infección al penetrar en la lesión los aceites esenciales que se aplican.

Y si tienes afecciones respiratorias, como resfriado, gripe o alguno de sus síntomas, también te aconsejamos que pospongas el tratamiento hasta que te encuentres totalmente recuperado, ya que además de poder transmitir los virus a los profesionales que van a darte el masaje, este tipo de afecciones produce dificultad para controlar la temperatura corporal, por lo que la experiencia podría no ser muy agradable.

Si estás en uno de estos casos, seguro que aquí vas a poder encontrar el tratamiento que mejor que siente para cuidarte por dentro y por fuera.

Si no, no te lo pienses más y reserva el próximo lujo que te vas a dar.

¿Cuál de los centros de nuestra web vas a elegir para probarlo?

Masajes con piedras