Drenaje linfático

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Drenaje linfático

El drenaje linfático es uno de los tratamientos de salud y belleza más demandados en los balnearios, talasos y spas de España. Este tratamiento corporal se utiliza para combatir la celulitis, las varices, el acné, las cicatrices y el encharcamiento de los tejidos, entre otras cosas, además de para prevenir y aliviar las piernas cansadas, inflamadas y edematizadas.

El drenaje linfático es un masaje o conjunto de masajes cuyo objetivo es estimular el drenaje natural de la linfa que circula por nuestro cuerpo, lo que ayuda a nuestro organismo a eliminar toxinas, regular sus líquidos y recuperar su equilibrio, lo que a su vez puede contribuir a terminar con la piel de naranja y los bultos de nuestras piernas. Para saber más sobre el drenaje linfático, una técnica generalmente asociada al método Vodder, y decidir si este tratamiento te puede interesar a ti personalmente, sigue leyendo.

Tipos de masajes corporales

 

¿Qué es el drenaje linfático?

Hablar de "drenaje" es hablar de dar salida a líquidos que ya no son necesarios donde están. En el caso del "drenaje o masaje linfático", el término suele hacer referencia a "drenaje linfático manual (DLM)", esto es, a una técnica de masaje que se aplica con las manos sobre piernas, glúteos, abdomen u otras partes del cuerpo a base de movimientos circulares regulares y pausados, relativamente suaves (sin mucha presión), en la dirección de los vasos linfáticos.

No obstante, hay quien utiliza el término "drenaje linfático" para hablar de presoterapia, otra técnica que con frecuencia se sirve de grandes máquinas o masajeadores mecánicos que aplican presión en la piel con aire para perseguir objetivos similares al drenaje linfático manual. Ojo, aunque haya gente que lo use indistintamente y tengan elementos en común, "drenaje o masaje linfático" y "presoterapia" no son técnicas iguales ni equivalentes. Recuerda que el "drenaje o masaje linfático manual" siempre se hace con las manos, de ahí lo de "manual".

 

¿Para qué sirve el masaje linfático?

El masaje linfático se utiliza principalmente para combatir la celulitis, las varices, el acné, las cicatrices y el encharcamiento de los tejidos. Igualmente, es uno de los tratamientos más empleados para prevenir y aliviar las piernas cansadas, inflamadas y edematizadas. Pero el DLM tiene muchas aplicaciones más, tanto en el mundo de la belleza como en el de la medicina.

Como señala la revista "Portales Médicos", el masaje linfático puede resultar de utilidad para prevenir trastornos de la alimentación como la anorexia y favorecer la inmunidad natural de nuestros cuerpos, así como en casos de gastralgias y hepatitis crónica. También es empleado en medicina deportiva para evitar la fatiga, la miositis y la tendinitis y, en general, "en cualquier caso en el que el masaje clásico se halla contraindicado", esto es, en zonas, trayectos y/o úlceras varicosas, callos óseos, acúmulos de ganglios linfáticos inflamados, y trayectos vasculares y nerviosos periféricos.

La directora de la Clínica Innova Fisioterapia, Susana Villalba Reñones da aún más detalles. Según su experiencia, el drenaje linfático manual está indicado en tratamientos de linfedema, de lipoedemas y de celulitis, pero también en trastornos del aparato digestivo como el estreñimiento crónico y las digestiones pesadas; la fibromialgia; la ansiedad y el estrés; las inflamaciones crónicas del aparato respiratorio, la sinusitis crónica, la rinitis, la faringitis y la amigdalitis; y otras dolencias de tipo reumático, tales como la artritis y la artrosis, y extraarticulares, como la bursitis, la capsulitis y la periartritis.

Y, por supuesto y siempre según esta médica, el DLM es recomendable prácticamente en todo tipo de edemas imaginables (en edemas linfostáticos extensos, edemas secundarios tras la mastectomía, edema secundario por interrupción de los vasos linfáticos, edema primario, edema en la cabeza y/o cara, edemas locales de origen traumático -hematomas, contusiones, distrofias de Sudeck, luxaciones y fracturas-, edemas locales postquirúrgicos y para acelerar la cicatrización -operaciones ortopédicas, estéticas, extracciones dentales-, edemas locales del sistema nervioso central y periférico -cefaleas, migrañas, vértigo, Parálisis, Síndrome de Down-, edemas por alteraciones circulatorias -varices, piernas cansadas o edema venoso, úlceras venosas o úlceras por presión- edemas durante el embarazo -prevención de estrías, descarga de piernas-, y edemas relacionados con la menstruación).

Drenaje linfático

¿Duele o puede doler el drenaje linfático?

"Un drenaje linfático bien hecho jamás produce dolor porque nosotros trabajamos sobre la piel. Como nosotros trabajamos sobre la piel, no ejercemos presión suficiente como para alterar la mecanosensibilidad del tejido a tratar", explica el fisioterapeuta y presidente de la Asociación para la Promoción del Linfodrenaje Manual Vodder Juan de Dios Pérez Bruzón.

Él lo tiene claro: un drenaje linfático puede, en casos puntuales, molestar un poquito pero nunca doler. Si duele no es un drenaje linfático: "Podrá ser un masaje circulatorio u otro tipo de masaje que trabaje la circulación sanguínea, pero no es un drenaje linfático manual. El drenaje linfático manual no duele".

 

¿Cuándo está contraindicado o no se recomienda el DLM?

Por lo general y como recuerda el European Health & Fitness School, el DLM se desaconseja parcial o totalmente en casos de enfermedades cardiacas, presencia de quemaduras en la piel, trastornos asmáticos y cuadros de hipertensión. Por su parte, la doctora Susana Villalba Reñones lo desaconseja totalmente en caso de tumores malignos, infecciones agudas, edemas cardiacos o linfodinámicos, varices tortuosas y con relieve, flebitis, y en casos de trombosis venosa profunda o tromboflebitis en curso. La experta tampoco es entusiasta de usar el masaje linfático en casos de cáncer ya tratado; en trombosis, flebitis o tromboflebitis recientes; en inflamaciones agudas relacionadas con el reuma, el cólico nefrítico o la gota; en casos de trastornos funcionales del tiroides o enfermedades autoinmunes como el Lupus eritematoso o la artritis reumatoide; con asma bronquial, trastornos del abdomen, el síndrome del seno carotídeo o cuando existen nevus (lunares).

En general, el drenaje linfático no está contraindicado en ninguna persona sana, así que si estás sano o sana y decides hacértelo mal no te va a hacer si te lo hacen bien. Ahora, si tienes alguna duda al respecto, consulta siempre con tu médico o médica, la persona que, junto contigo, mejor conoce tu estado de salud y, por tanto, mejor podrá asesorarte al respecto. En el caso de que padezcas o hayas padecido algún tipo de cáncer, a continuación intentamos ayudarte a establecer si el DLM es aconsejable o no en tu caso. Pero insistimos: ante la duda, consulta siempre a tu médico o médica.

 

¿Puedo hacerme un drenaje linfático si tengo cáncer?

Mucho se ha escrito sobre los masajes linfáticos y su contraindicación o no en tratamientos de cáncer. Como recuerda la Escuela de Masaje y Terapias Naturales Quirós, el DNL ha estado tradicionalmente contraindicado en tratamientos de cáncer por considerarse que "las manipulaciones de los tejidos pueden hacer que células tumorales se desprendan del tumor originario, que viajen a través del sistema linfático o del sistema sanguíneo, y que acaben estableciéndose en otro tejido ocasionando allí un nuevo proceso tumoral". Y aunque en pleno siglo XXI sigue existiendo debate al respecto, parece que los estudios apuntan que el drenaje linfático ni agrava los procesos de cáncer ni provoca metástasis en sus pacientes, aunque ni de lejos es una técnica que, en sí misma, sirva para curar el cáncer (ni se espera que lo sea nunca).

Lo que si empiezan a apuntar los estudios científicos es que tanto el drenaje linfático y, sobre todo, los masajes en general sí que puede ayudar a paliar algunos efectos secundarios del cáncer, de otras enfermedades y de la vida en general. Efectos secundarios, situaciones o dolencias tales como dolores corporales, estrés y ansiedad, efectos de la quimioterapia, molestias postoperatorias, autoestima baja, etc.

No obstante, se necesitan más investigaciones para determinar qué masajes son recomendables en qué enfermedades, como bien recoge el estudio "The Value of Massage Therapy in Cancer Care" que ha hecho una exhaustiva revisión de más de una veintena de investigaciones que ha encontrado al respecto. Como destaca el artículo científico "Massage in Supportive Cancer Care", lo que está claro es que en los últimos tiempos ha habido un acercamiento entre fisioterapeutas, masajistas, médicos y oncólogos, que los masajes pueden potencialmente contribuir al cuidado del paciente con cáncer, y que los médicos pueden ayudar a quienes los ejecuten a encontrar la forma de hacerlo de la manera que más beneficie al paciente.

 

Sea como fuere, ante un caso de cáncer o de enfermedad más o menos grave, en Sparelajarse lo tenemos claro: sigue siempre las indicaciones de tu médico o médica y, si le parece correcto, mímate con las burbujas y los masajes de tu balneario o spa favorito.