Limpieza facial

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Llamamos limpiador facial o cleanser a aquel producto que limpia o elimina la suciedad del rosto. Los limpiadores faciales pueden limitarse a quitar maquillaje, pero también pueden tener efectos más profundos llegando a eliminar células muertas, grasas e impurezas cutáneas varias. Algunos abren los poros obstruidos, sacan los puntos negros, terminan con las espinillas, previenen el acné y refrescan la piel de la cara. ¡Los hay tan eficientes que pueden llegar a crear la sensación de haber pasado por un peeling facial sin salir de casa!

Asimismo, a mayor limpieza de la piel de la cara, mayor eficacia de las cremas y tratamientos que apliquemos después. O dicho de otra manera: según la teoría, si cada noche utilizas una crema facial antiarrugas, esta tendrá más efecto si previamente has lavado tu cara con un buen limpiador facial. O si te haces una tratamiento en un balneario, spa, talaso o centro de belleza, si previo a ese tratamiento te aplican un limpiador facial casi seguro será más efectivo.  

De ahí que sea tan importante elegir un buen limpiador facial, manual o mecánico, y que lo uses regularmente, a diario, preferiblemente antes de irte a dormir. No lo olvides: un buen limpiador facial es el primer paso para una piel sana y bonita.

Limpiadores faciales manuales

En el grupo de limpiadores faciales o cleansers manuales se incluyen infinidad de productos con diferentes texturas e ingredientes. Entre todos estos productos encontramos limpiadores más o menos naturales o químicos, para todo tipo de pieles (grasas, secas, mixtas, etc.) y edades (joven, madura, etc.). Y aunque es cierto que hay unos limpiadores faciales mejores que otros, te recomendamos que pruebes varios hasta que des con el que tú personalmente veas que te da mejores resultados (valora limpieza, tersura, frescura, etc. Y la relación calidad - precio). ¡Cada cara es un mundo! 

Para que visualices mejor las opciones disponibles y te sea más fácil probar, valorar y elegir, hemos clasificado los limpiadores faciales en las siguientes categorías:

  • Espumas (foam cleansers)

Las espumas limpiadoras son uno de los limpiadores faciales preferidos en todos los países del mundo. Normalmente, se aplican sobre la piel con un suave masaje y luego se retiran con agua tibia. Más fácil de aplicar imposible.

  • Aceites (oil cleansers)

Los aceites limpiadores también resultan muy fáciles de usar. Su rutina suele ser poner el aceite elegido sobre las yemas de los dedos y aplicar dando un suave masaje sobre la piel de la cara. Después se espera unos minutos, se retira el aceite con agua tibia o no, depende del aceite que elijas, y ya está, ¡cara limpia! 

  • Geles y cremas limpiadoras (gel, cream & mousse cleansers)

Existen casi infinitos geles, cremas y mousses limpiadoras para la cara y casi todas se aplican igual: mojar cara, echar producto en cantidad razonable, aplicar con un masaje con los dedos de la mano o una esponjita suave, aclarar y, ¡tachán! Clara limpia como a primera hora de la mañana. 

  • Arcillas y barros (clay cleansers)

Las arcillas y barros, en sus diferentes formas, son un limpiador facial a caballo entre los limpiadores y los exfoliantes. En todo caso, nos gustan porque suelen ser bastante naturales y ejercer una limpieza bastante profunda. Se pueden aplicar como las espumas y geles que acabamos de ver (aplicado, masajeado, aclarado...) o en forma de mascarilla (lo que normalmente conlleva más tiempo que un lavado - masaje con una espuma o un gel). Tu decides cuánto tiempo tienes y cómo de largo quieres hacer de tu ritual de lavado facial.  

  • Polvos (powder cleansers)

Los polvos limpiadores son casi como polvos mágicos: se mezclan con agua et voilà! Se convierten en una suerte de fina crema que sirve para eliminar las impurezas del rostro. Son ligeros y fáciles de utilizar, pero no tienen nada que ver con los polvos de maquillaje. ¡No los confundas! 

  • Barras (bar cleansers)

Las barras limpiadores para la cara presentan dos ventajas muy claras: son fáciles de usar y fáciles de transportar. Basta con sacar un poco la barrita, aplicar directamente sobre la cara, masajear un poco (con la mano o con la propia barrita) y aclarar (o no, depende el producto en cuestión). Las barras limpiadoras son el limpiador facial perfecto para toda aquella persona que se mueva o viaje mucho por placer o por trabajo. ¡Caben en cualquier bolso! 

  • Toallitas y guantes

Cuando hablamos de toallitas y guantes no hablamos de toallitas desechables. Aunque cierto es que existen muchas toallitas desechables que limpian bien la piel (y que más de una vez nos han sacan del apuro, no vamos a ser hipócritas), es mucho mejor utilizar toallitas y guantes reutilizables. Porque son buenas para nuestra salud y, sobre todo, para la del planeta. No tienen gran misterio, las toallitas y guantes faciales están confeccionadas con telas suaves que no dañan la piel de la cara pero la limpian en profundidad. Depende de su tejido se usan solas, con agua o combinadas con algún producto limpiador. Para limpiarlas tan fácil como meterlas en la lavadora y ya está. ¡Toallitas y guantes listos para volver a usar!

Por otra parte, también se incluye en el grupo de los limpiadores faciales el agua micelar (micellar cleanser), una suerte de liquido suave (el agua) con micelas (unos conjuntos de moléculas de aceite) pero sin colorantes, perfumes, parabenos, jabones ni alcohol, una solución que puede resultar ideal para pieles atópicas y sensibles, así como para quien busque limpiadores faciales veganos (¡ojo! No todas las aguas micelares son veganas! Lee bien la etiqueta para saber si la que quieres comprar lo es).

Asimismo, existen muchos limpiadores faciales tipo jabón (en pastillas de jabón de toda la vida) y caseros que pueden prepararse a base de aceite de oliva, yogurt, miel o avena, entre otros productos. 

  • Agua micelar (micellar cleanser)

  • Limpiadores veganos

  • Jabones

Limpiadores faciales mecánicos

Pero los limpiadores faciales no solo tienen forma de producto de belleza (tipo crema, espuma, aceite, etc.), también existen limpiadores faciales mecánicos. Esto es, máquinas que sirven para limpiar los poros obstruidos, sacar los puntos negros y las espinillas, y eliminar impurezas. Son pequeñas maquinas, con frecuencia similares en tamaño y uso a un cepillo de dientes eléctrico (salvando las distancias), que se utilizan diaria, semanal o mensualmente para asegurar una limpieza en profundidad de la piel de la cara.

Los limpiadores faciales mecánicos más relevantes son:

  • Limpiador de poros y succionadores de puntos negros

No hay mucho misterio en lo que hace un limpiador de poros y/o succionado de puntos negros porque hace eso, sacar la suciedad de los poros y los puntos negros de la cara. Ni más ni menos. Para ello se aproxima su cabezal (que suele parecerse a un bolígrafo sin tinta o a un pequeño aspirador) al punto negro en cuestión y se absorbe. Es rápido e indoloro, aunque justo después de usar puede dejar un pelín rojita el área limpiada. Nada que no se arregle hidratando la zona y dejándola reposar.

  • Cepillos eléctricos de limpieza facial

Los cepillos de limpieza facial son aptos para hacer una limpieza cutánea más o menos profunda y diaria (si quieres). Ocupan poco más que un cepillo de dientes eléctrico y se usan de una forma similar, pudiendo ser enchufables, funcionar a pilas o llevar baterías. Depende del modelo. Algunos además incluyen la opción de masaje facial, para que te vayas tan limpia como relajadora a la cama.  

  • Vaporizadores (portátiles y de sobremesa)

Los vaporizadores faciales son una gran opción para limpiar el rostro, pero su limpieza ya es una limpieza más en profundidad, una limpieza que puedes hacer en casa o que te pueden hacer en el balneario, el spa o el talaso. Si quieres saber más de ellos no dejes de leer la sección vaporizadores faciales