Las termas japonesas

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Autora: Dumia Pernas
Ficha actualizada el 28/06/2022

La tradición termal japonesa es milenaria y está plenamente implantada en la cultura diaria, atrayendo a locales y visitantes. La cultura del baño está muy arraigada en la vida de los japoneses y japonesas: el baño es un modo de limpiar tanto el cuerpo como el espíritu, además de tener un componente social en muchas ocasiones.

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Termas japonesas

Tipos de termas

Onsen

Este tipo de termas hace referencia a la presencia de aguas termales de origen volcánico y ricas en minerales, que les otorgan propiedades beneficiosas para el cuerpo humano. De hecho, para ser considerado onsen el agua termal de la terma debe estar por lo menos a 25ºC —aunque suele estar a mayor temperatura— y contar con alguno de los elementos químicos de una lista definida por el gobierno japonés. 

El país nipón está caracterizado por su orografía volcánica y su tradición milenaria aprovecha el calor natural de las aguas, resultando en la existencia de más de 25.000 fuentes termales y unos 3.000 onsen. Además de las propiedades curativas y relajantes de las aguas, los onsen tienen un fuerte significado cultural. 

Como tipología de baño, los onsen no tienen unas características únicas (más allá de su relación con las aguas termales): pueden encontrarse al aire libre o en espacios interiores, permitir baños mixtos o separar hombres y mujeres, los materiales de construcción son diversos también, etc. Algunos alojamientos tradicionales en Japón, que reciben el nombre de ryokan, ofrecen servicios onsen. De hecho, estos alojamientos con baños son lo más parecido a nuestros hoteles balnearios occidentales. 

 

Qué hay que saber sobre un onsen

Lo primero que necesitas saber es que en los onsen japoneses el baño se realiza completamente desnudo. Por supuesto, suelen contar con vestuario y taquillas —para este y otros servicios, no es mala idea llevar contigo unas cuantas monedas—. Además, se usa una pequeña toalla para cubrir “ciertas partes” en los momentos que estés fuera del agua (algunos onsen te facilitarán esta “toalla de la vergüenza”, pero en los baños públicos lo más normal es que tengas que llevar la tuya o alquilarla). 

Siempre debes lavarte antes de entrar en un onsen, para lo cual los vestuarios están habilitados con duchas, mangueras o cubos. Es muy habitual encontrar en las zonas de lavado un taburete donde sentarse y enjabonarse, más que las duchas al modo occidental.

Una vez en la zona del baño, la toalla no se debe introducir en el agua, pues es un gesto muy grosero. Tampoco el cabello debe tocar el agua. Por supuesto, dentro del agua es importante mantener el ambiente de relax, moverse despacio y no salpicar. 

Ante la duda, imitar a los locales siempre es buena idea. Ya sabes: donde fueres…

Lo más habitual es que las zonas de baño para hombres y mujeres estén separadas, aunque existen baños mixtos. En caso de que las zonas estén separadas, lo más habitual es que los niños pequeños vayan con sus madres, en caso de que el onsen esté habilitado para familias. Por supuesto, siempre existe la opción de los onsen privados. Hasta la restauración Meiji (finales s. XIX – principios s. XX) los baños eran mixtos o konyoku, desde entonces empezaron a predominar los baños separados por sexos. 

Como curiosidad, decir que muchos onsen prohíben el baño a visitantes que presenten grandes tatuajes. Por tradición, los tatuajes de gran tamaño se asocia con la yakuza (crimen organizado japonés), por ello no están bien vistos en muchos establecimientos. En definitiva, mejor preguntar antes de ir si tienes unos cuantos tatuajes, no te vayas a quedar con las ganas…

Como en todos los establecimientos de baños termales, ¡no te olvides de hidratarte! (con agua, idealmente). Recuerda que el agua suele estar muy caliente en los onsen —entre 38ºC y 45ºC—, por lo que tómatelo con calma al entrar. 

¡Ojo! En los onsen rurales menos sofisticados suelen presentar un grifo de agua fría que apunta directamente al baño termal. El agua termal en ocasiones supera los 40ºC y su uso directo puede provocar quemaduras, por lo que el agua fría se usa para templar las aguas.

Termas japonesas

Rotenburo

Los rotenburo no son otra cosa que onsen al aire libre, exteriores en vez de cerrados. Habitualmente tienen la característica de estar ubicados en lugares de gran belleza natural. 

 

Kazokufuro o baño para familias

No es extraño que un ryokan —o alojamiento tradicional japonés— disponga de baños termales y, dentro de ellos, de la opción de alquilar una zona para familias o parejas, lo que se conoce como kazokufuro.

 

Ashiyu o Ashinoyu

Se trata de baños de pies tradicionales o pediluvio. Es muy habitual que haya ashiyu en los pueblos onsen, tradicionalmente construidos por los propios ayuntamientos en sitios céntricos y alimentados por la misma agua termal de la zona. El objetivo: publicitar las aguas y dar un servicio de descanso a los visitantes. Siempre son gratuitos, de fácil uso (sólo hay que descalzarse) y se puede disfrutar de ellos sentados. Pequeño consejo: mejor lleva una toallita contigo para secarte los pies al acabar. 

 

Sentō 

Asimismo, en zonas urbanas, existen spas urbanos o casas de baño vecinales. Reciben el nombre de sentō y no suelen alimentarse de agua termal, sino de agua corriente —del grifo, vaya— calentada (lo cual no elimina el componente estético y de relax, pero sí los beneficios de los minerales). 

Son muy características las cortinas a media altura —o noren— que marcan la entrada. Además de tener un bajo coste, estos establecimientos cuentan también con otros servicios relacionados con la higiene.

Estos baños públicos tienen su origen en el siglo XVII y son lugares para la socialización de las comunidades, además de su componente higiénico propio del baño. Suelen tener zonas de baño separadas por género —aunque también los hay unisex y orientados para familias—, vestuarios con taquillas. Normalmente las toallas se alquilan o deben llevarla los visitantes y productos de baño están disponibles para su compra. 

El origen de los sentō se remonta al período Kamakura y está directamente relacionado con los templos. Sería en la era Meiji (ya mencionada anteriormente) cuando los sentō tomen su formato más moderno. Se popularizaron sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, en un país próspero como Japón, la tradición de los sentō se está perdiendo, pues cada vez más personas pueden acceder a un ofuro privado o en su comunidad más inmediata. 

Existen también otros establecimientos más modernos, llamados Supa sentō, que disponen de más bañeras a distintas temperaturas, piscinas, saunas, etc. 

 

Ofuro

Son los baños de las casas particulares de Japón. Es decir, el equivalente a nuestras duchas y bañeras occidentales.

¿Cuál es la diferencia? Básicamente, el modo de usarlos y su estructura. En este último sentido, el ofuro está separado del lavabo e inodoro. La zona del ofuro cuenta con zona de ducha y con la propia bañera u ofuro. La ducha es para lavarse antes de entrar en la bañera, que debe estar llena de agua caliente. El objetivo a la hora de entrar en la bañera no es lavarse (para eso es la ducha), sino relajarse. 

La bañera u ofuro es más profunda que las occidentales y su forma está ideada para poder sentarse con las rodillas dobladas, permitiendo que el agua te cubra. Muchas veces cuentan con tapa, para mantener caliente el agua. Otra opción es que cuenten con un termostato que cumpla la misma función, al mantener activo un sistema eléctrico para que el agua tenga una temperatura adecuada. 

Otra diferencia con Occidente, es que el ofuro es comunal para la familia. De hecho, suelen usar los miembros de la familia la bañera sin cambiar el agua, por lo que es fundamental mantenerla limpia. Tradicionalmente, el orden para el baño era de mayor a menor y de hombre a mujer, aunque actualmente no es habitual que se siga esta norma. 

Termas japonesas

Algunas palabras útiles

  • Akasuri: exfoliación profunda.
  • Geta: sandalias de madera.
  • Jidohanbaiki: máquinas expendedoras, habituales en los onsen o en los sento donde adquirir productos diversos: toallas, gomas del pelo, etc.
  • Kashikiri: son baños reservados, privados para parejas o familia.
  • Konyoku: baños onsen mixtos. 
  • Mizuburo: baño de agua fría.
  • Ofuro: bañera privada.
  • Ryokan: alojamientos tradicionales, normalmente ubicados en zonas rurales.
  • Yudedako: literalmente, significa “pulpo hervido” y se refiere a un estado de relajación y felicidad derivado del baño caliente.
  • Yukata: albornoz tipo kimono de algodón ligero.

 

 

Algunos onsen famosos

Onsen en la ciudad de Atami

Situada a unos 100 kilómetros de Tokyo, en la península de Izu, el nombre de esta ciudad significa “mar caliente”. La fuente termal se descubrió hace más de 1500 años. Existen diversos baños termales en la zona: Izu-Yama-onsen, Izu-Yagawara-onsen, Ajiro-onsen y el géiser Oyu. Las aguas termales de Atami están especialmente indicadas para problemas derivados de diabetes y obesidad, enfermedades vasculares, problemas respiratorios y dolores musculares, etc. 

 

Noboribetsu Onsen

Un cráter de 450 metros de diámetro generado por una explosión volcánica es el origen de estas famosas termas naturales de Hokkaido, de las que brotan aguas de diversas características, destacando las aguas sulfúricas y las ácidas. De hecho, el lugar es famoso entre otras cosas por sus 11 tipos de baños diferentes a disposición del visitante. Se encuentra al sur de Sapporo, ciudad principal de la isla de Hokkaido.

También en la zona es famoso el Jigokudani o valle del infierno. Recibe este nombre porque se cree que está habitado por demonios: se cree tradicionalmente que los olores desprendidos por los gases volcánicos que existen en este valle (y calientan las aguas) sólo es soportable por los demonios. 

 

Nyūtō Onsenkyō 

Junto al monte Nyūtō y el lago Tazawa, inserto en un bosque de hayas, se encuentra la villa de los onsen y sus fuentes de las que brotan aguas con fuerte presencia del ácido sulfhídrico. Varias son las termas que se asientan en esta zona de la prefectura de Akita, a unos 1470 metros de altura. Así, siete posadas y sus fuentes termales, se dispersan a lo largo de la ribera del río Sendachi. A estas se añade una octava posada situada a mayor altura. Cada uno de estos alojamientos cuenta con aguas termales de una fuente concreta. 

 

Takaya Onsen

En Fukushima (zona famosa hoy por la contaminación nuclear) existen unas históricas termas donde las aguas sulfúricas brotan a más de 3.000 litros por minuto y con grandes propiedades para la piel. Son aguas que brotan con un tono blanco como la leche y a más de 50ºC.

 

Kusatsu Onsen

Ubicado en la zona de Gunma, se encuentra el pueblo balneario de Kusatsu Onsen., cercano a la ciudad de Nagano y a unos 1.200 metros sobre el nivel del mar. Destaca entre las fuentes de la zona la de Yubatake, donde se ubican más de 18 caldas. Sus aguas se cuentan entre las mejores de Japón.

 

Nozawa Onsen

También en Nagano, al norte de la prefectura, se encuentra Nozawa Onsen. Además de ser una zona histórica de aguas termales, es también una de las estaciones de esquí más antiguas de Japón. En este lugar se encuentran más de 30 fuentes termales sulfúricas y unos 13 baños al aire libre, de uso gratuito (aunque se recomienda dar un donativo para contribuir al mantenimiento, que se hace de manera comunal por parte de la propia aldea).

 

Okushiobara Onsenkyō

Situadas en Tochigi, el origen de estas termas se remonta a unos 1200 años atrás, concretamente en el período Heian, lo que lo convierte en uno de los más antiguos de todo Japón. Sus aguas sulfúricas son una auténtica joya y la posibilidad de disfrutar de ellas en establecimientos de arquitectura tradicional, una experiencia única.

Termas japonesas

Okuhida Onsenkyō

Insertas en un paisaje dominado por los grandes picos de los Alpes del Norte, las piscinas de aguas al aire libre son las protagonistas de esta zona de baños. De hecho, es la zona que cuenta con el mayor número de piscinas al aire libre del país. Cinco son los balnearios de este conjunto ubicado en la ciudad de Takayama, prefectura de Gifu: Hirayu, Fukuji, Shinhirayu, Tochio y Shinhotaka.

 

Totsukawa Onsenkyō

Entre las montañas centrales de la isla Kii, concretamente en la zona sur de la prefectura de Nara, los diversos onsen de Totsukawa Onsenkyo se alimentan desde una fuente termal, donde predominan las aguas alcalinas y bicarbonatadas. El manantial fue descubierto en la era Genroku (finales del siglo XVII – principios del siglo XVIII) por un carbonero.

 

Beppu Onsen

Las casi 3.000 fuentes termales convierten a la zona en una de las más destacadas de Japón en relación a las caldas. Situada en Oita, muchos la consideran la capital onsen del país. Esta zona cuenta con ocho áreas de aguas termales naturales y se encuentra entre las montañas y el mar. Beppu incluso tiene baños demasiado calientes para permitir el baño, conocidos como “infierno” (jigoku en japonés). 

 

Nagayu Onsen

Situadas en la prefectura de Oita, las termas carbonatadas de alta concentración son la base de la larga tradición termal de la zona. De hecho, son las aguas más carbonatadas de Japón y cuenta también con presencia de sodio y magnesio. 

 

Kurokawa Onsen

El rio Tanoharu discurre por este valle, junto al monte Kujū, donde se encuentran en torno a 30 alojamientos con aguas termales, creando un ambiente que lleva al visitante hasta el Japón antiguo.

 

Kinosaki Onsen

Es una zona de termas con mucha historia, situada en la costa del Mar de Japón. De hecho, se trata de un pueblo balneario que cuenta con 7 onsen públicos o sotoyu. Visitantes y locales pueden pasear por la zona ataviados con sus tradicionales albornoces, dando forma a una de las imágenes más típicas de Kinosaki Onsen.

 

Yunomine Onsen

En Yunonime se encuentra un conjunto de posadas típicas, inserto en el corazón de las montañas sagradas de Kumano. La fuente que alimenta la zona fue descubierta hace 1.800 años. Yunomine Onsen forma parte de la tradición de peregrinación Kumano, en la que los peregrinos llevan a cabo rituales de purificación en sus aguas termales, tras su viaje para el culto Hongu Taisha. Concretamente el baño Tsuboyu en este Camino de Kumano es Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una cabaña de pequeño tamaño junto al arroyo de Yunomine Onsen.

 

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